domingo, 2 de marzo de 2014
NO HAY REMEDIO
Aquí estoy, sobre las sábanas rosa, desnuda en aquella cama, donde nuevamente te deseo. Observo mi cuerpo, entre luces amarillas, liso y moreno. Mi cuerpo; sediento territorio de tus besos, marcado por recuerdos de tu desbordada pasión. Recinto de sudorosas batallas en largas noches de quejidos, risas y mutismo. Veo, desde lo alto Como acomodas sonriendo mis pechos, en las palmas de tus manos, acariciándolos, mientras una flor se me enciende contra tu carne salada. Veo mis piernas, ágiles conocedoras de tus mimos, que giran cincronizadamente para abrirte el sendero de la perdición. Me veo y no me veo, sobre esta soledad de jueves silencioso, una lámpara roja, y un molde cóncavo buscando su otro hemisferio. Llueve, del sueño al placer, poesía, que solo nuestros cuerpos exploran … y pienso en tu lejano amor, que después de mucho me trajo historias, arte y pasión. Katury.
jueves, 13 de febrero de 2014
ESTO ES AMOR
"Esto es amor, quien lo probó, lo sabe"
La mente se resiste a olvidar las cosas hermosas,
se aferra a ellas y olvida todo lo doloroso,
mágicamente anonadada por la belleza.
No recuerdo discursos contra mis débiles brazos,
guardando la exacta dimensión de tu cintura;
recuerdo la suave, exacta, lúcida transparencia de tus manos,
tus palabras en un papel que encuentro por allí,
la sensación de dulzura en las mañanas.
Lo prosaico se vuelve bello
cuando el amor lo toca con sus alas de Fénix,
ceniza de mi cigarro que es el humo
después de hacer el amor,
o el humo compartido,
quitado suavemente de la boca sin decir nada,
íntimamente conociendo que lo del uno es del otro
cuando dos se pertenecen.
No te entiendo y quisiera odiarte
y quisiera no sentir como ahora
el calor de las lágrimas en mis ojos
por tanto rato ganado al vacío,
al hastío de los días intrascendentes,
vueltos inmortales en el eco de tu risa
y te amo monstruo apocalíptico de la Biblia de mis días
y te lloro con ganas de odiar
todo lo que alguna vez me hizo sentir
flor rara en un paraíso recobrado
donde toda felicidad era posible
y me dueles en el cuerpo sensible y seco de caricias,
abandonado ya meses al sonido de besos
y palabras susurradas o risas a la hora del baño.
Te añoro con furia de cacto en el desierto
y sé que no vendrás
que nunca vendrás
y que si venís seré débil como no debería
y me resisto a crecerme en roca,
en Tarpeya,
en espartana mujer arrojando su amor lisiado para que no viva
y te escondo y te cuido en la oscuridad
y entre las letras negras de mis escritos
volcados como río de lava entre débiles rayas azules de cuaderno
que me recuerdan que la línea es recta
pero que el mundo es curvo
como la pendiente de mis caderas.
Te amo y te lo grito estés donde estés,
sordo como estás
a la única palabra que puede sacarte del infierno
que estás labrando como ciego destructor
de tu íntima y reprimida ternura que yo conozco
y de cuyo conocimiento
ya nunca podrás escapar.
Y sé que mi sed sólo se sacia con tu agua
y que nadie podrá darme de beber
ni amor, ni sexo, ni rama florida
sin que yo le odie por querer parecérsete
y no quiero saber nada de otras voces
aunque me duela querer ternura
y conversación larga y entendida entre dos
porque sólo vos tenés el cifrado secreto
de la clave de mis palabras
y sólo vos pareces tener
el sol, la luna, el universo de mis alegrías
y por eso quisiera odiarte como no lo logro,
como sé que no lo haré
porque me hechizaste con tu mochila de hierbas
y nostalgias y chispa encendida
y largos silencios
y me tenés presa de tus manos mercuriales
y yo me desato en Venus con tormentas de hojarasca
y ramas largas y mojadas como el agua de las cañadas
y el ozono de la tierra que siente venir la lluvia
y sabe que ya no hay nubes,
ni evaporización,
ni ríos,
que el mundo se secó
y que no volverá jamás a llover,
ni habrá ya nieve o frío o paraíso
donde pájaro alguno pueda romper
el silencio del llanto.
Gioconda Belli
La mente se resiste a olvidar las cosas hermosas,
se aferra a ellas y olvida todo lo doloroso,
mágicamente anonadada por la belleza.
No recuerdo discursos contra mis débiles brazos,
guardando la exacta dimensión de tu cintura;
recuerdo la suave, exacta, lúcida transparencia de tus manos,
tus palabras en un papel que encuentro por allí,
la sensación de dulzura en las mañanas.
Lo prosaico se vuelve bello
cuando el amor lo toca con sus alas de Fénix,
ceniza de mi cigarro que es el humo
después de hacer el amor,
o el humo compartido,
quitado suavemente de la boca sin decir nada,
íntimamente conociendo que lo del uno es del otro
cuando dos se pertenecen.
No te entiendo y quisiera odiarte
y quisiera no sentir como ahora
el calor de las lágrimas en mis ojos
por tanto rato ganado al vacío,
al hastío de los días intrascendentes,
vueltos inmortales en el eco de tu risa
y te amo monstruo apocalíptico de la Biblia de mis días
y te lloro con ganas de odiar
todo lo que alguna vez me hizo sentir
flor rara en un paraíso recobrado
donde toda felicidad era posible
y me dueles en el cuerpo sensible y seco de caricias,
abandonado ya meses al sonido de besos
y palabras susurradas o risas a la hora del baño.
Te añoro con furia de cacto en el desierto
y sé que no vendrás
que nunca vendrás
y que si venís seré débil como no debería
y me resisto a crecerme en roca,
en Tarpeya,
en espartana mujer arrojando su amor lisiado para que no viva
y te escondo y te cuido en la oscuridad
y entre las letras negras de mis escritos
volcados como río de lava entre débiles rayas azules de cuaderno
que me recuerdan que la línea es recta
pero que el mundo es curvo
como la pendiente de mis caderas.
Te amo y te lo grito estés donde estés,
sordo como estás
a la única palabra que puede sacarte del infierno
que estás labrando como ciego destructor
de tu íntima y reprimida ternura que yo conozco
y de cuyo conocimiento
ya nunca podrás escapar.
Y sé que mi sed sólo se sacia con tu agua
y que nadie podrá darme de beber
ni amor, ni sexo, ni rama florida
sin que yo le odie por querer parecérsete
y no quiero saber nada de otras voces
aunque me duela querer ternura
y conversación larga y entendida entre dos
porque sólo vos tenés el cifrado secreto
de la clave de mis palabras
y sólo vos pareces tener
el sol, la luna, el universo de mis alegrías
y por eso quisiera odiarte como no lo logro,
como sé que no lo haré
porque me hechizaste con tu mochila de hierbas
y nostalgias y chispa encendida
y largos silencios
y me tenés presa de tus manos mercuriales
y yo me desato en Venus con tormentas de hojarasca
y ramas largas y mojadas como el agua de las cañadas
y el ozono de la tierra que siente venir la lluvia
y sabe que ya no hay nubes,
ni evaporización,
ni ríos,
que el mundo se secó
y que no volverá jamás a llover,
ni habrá ya nieve o frío o paraíso
donde pájaro alguno pueda romper
el silencio del llanto.
Gioconda Belli
martes, 12 de noviembre de 2013
OSCAR PACHECO SACSI, CUSQUEÑO DE SANGRE CHUMBIVILCANA, SUS DISEÑOS AKIMONADOS HAN VIAJADO HASTA INGLATERRA, FRANCIA Y SUIZA. DESDE HACE 3 AÑOS HA DECIDIDO PROTEGER SU AUTORÍA COMO DISEÑADOR.
Oscar Pacheco halló en la moda
textil, todo lo que tiene ahora: Encontró a su compañera y hoy esposa Edith Farfán
en un taller, tuvo a sus cuatro hijos entre copos de algodón y trozos de alpaca
y, ahora está tejiendo con gran ahínco un futuro diseñado para ellos. De no
haber sido así, probablemente hoy
estaría trabajando como vendedor ambulante en alguna esquina polvorienta del
Cusco.
Hace diez años, era tal su aflicción
económica, que un día su esposa viendo que la textileria no daba para más le
pidió que se dedicara a buscar un trabajo serio, con sueldo y planilla para
comprar la leche de los niños; pero la persistencia y la testarudez
chumbivilcana de Oscar lo condujo a descubrir esta mina del arte y el buen
gusto, de la que ahora vive agradecido.
Oscar, es cusqueño, pero con un
corazón chumbivilcano, caracterizado por su indómita actitud frente a las
dificultades. “Un chumbivilcano nunca se rinde aunque sea en el suelo seguirá
luchando hasta morir”, nos dice. Desde pequeño se dedicó a trabajar, porque vivía
solo con su mamá y de esa forma ayudaba a sostener el hogar.
Estos últimos años, recibí capacitación
con el apoyo de PromPerú, esta institución nos manda diseñadores y ellos
comparten sus conocimientos, que puestos sobre lo que yo aprendí desde niño me
facilitan todo.
Trabajo con los dos materiales, pero me gusta
trabajar más con la alpaca, debido a que hay bastante demanda para la
exportación.
Si, los paisajes, y luego llevo esos
horizontes a mis prendas, a mis “obras de arte”. Sin embargo, se que cada cliente tiene sus
gustos, tendencias de colores y yo soy accesible a toda observación, siempre
escucho al cliente, a pesar que tengo preferencias por los colores tierra,
rojos naranjas y los colores bajos.
Hace tres años decidí constituir mi empresa EMODA, pero he
venido haciendo trabajos como persona natural desde hace ya buen tiempo. EMODA
es mi hogar, y aunque no lo crean, el nombre es la fusión de las iníciales de toda
mi familia, incluido yo.
Este año fuimos reconocidos por
la Dirección de Trabajo y Promoción del Empleo,
con el premio de “Emprendimiento Empresarial” lo cual, nos enorgullece.
¿TODO LO HACES TU O TRABAJAS CON
ALGUNAS COMUNIDADES?
Si, distribuimos pequeñas tareas
a ciertas comunidades para que se encarguen de la producción. Es así que ya
vengo trabajando hace buen tiempo con la comunidad de Occopata (Dist. Santiago)
y recientemente con Abancay (Apurímac).
Nosotros capacitamos a nuestros
hermanos campesinos, les enseñamos como emplear las máquinas, como seguir el
diseño que se les proporciona, luego les equipamos en su casa un ambiente para
que puedan trabajar allí sin descuidar su hogar; es decir ya no tienen que
venir a la ciudad para trabajar, sino les ponemos su propio taller en casa.
Les damos un plazo a nuestros
productores para que finalicen con sus tejidos, esto dependiendo del diseño de
la prenda, puede ser entre un día o una
semana. Me gusta enseñar, hay personas
que captan muy rápido, por lo general trabajo con mujeres, como madres solteras o mamás que tienen
muchos hijos, así pueden trabajar en sus casas y elegir sus horarios. Hasta
ahora me va muy bien con ellas, tengo buenas relaciones, es muy satisfactorio.
Antes solía hacer diseños antiguos como el TOCAPU
que son las figuras geométricas andinas, que exhibían en sus telares los Inkas.
Hoy, trato de resaltar su iconografía llevándolo a un plano abstracto con
modificaciones, con chispazos de imaginación. Me gusta hacer cosas abstractas en los
diseños.
Sé que les agradan mis diseños
extravagantes, así por ejemplo las “ruanas” o capas, son las que tienen más
salida. Desde hace dos años son las prendas que más se exportan. El mercado de
Inglaterra me viene comprando durante un año solamente “ruanas”.
El internet es una buena fuente,
encuentro muchas imágenes de paisajes, pero al mismo tiempo, trabajo diseños con
formas de animales en abstracto.
Me gusta trabajar con la técnica
de tejido “intarsia”, consiste en tejer motivos de diferente color sobre un
fondo. Se utiliza para hacer dibujos aislados, que ocupan solo una pequeña
parte de la labor y con eso podemos confeccionar vestidos y sacos, es la novedad
para este 2013.
Participe en los eventos como Perú Moda 2011, y
los años siguientes hasta ahora.
(En ese momento algo interrumpe
la entrevista, y es que la plancha estaba prendida, una fina capa de humo
empezó a ingresar a la sala. Oscar, salió preocupado y volvió sonriendo para
reanudar la conversación. Creo que le debo una prenda).
También asistí al evento “Magic Show
2012” que se realizó en Las Vegas (EE.UU). La feria es muy interesante, en ese
tipo de eventos los empresarios piden de cinco mil prendas a más, nos quedamos
impresionados. Es a partir de esa experiencia que hemos pensado en comprar una
máquina industrial y así poder producir y llevar nuestro arte a otros países.
Actualmente mis trabajos se
marchan a Inglaterra, Francia y Suiza. Consecuentemente, me gustaría trabajar
con los japoneses, pues se distinguen por ser muy exigentes. A mí me gustan los
retos.
Innovadora y extravagante.
¿CUAL FUE TU MI PRIMER GRAN RETO
EMPRESARIAL?
Recuerdo que hace unos años, me
solicitaron producir 100 chompas en un plazo
de un mes. Yo tenía solo cuatro máquinas, pero como era mi primer pedido, que
lo requería con urgencia una madame
francesa, tuve que aceptar. Me presté algunas máquinas viejitas para cumplir el
reto. Nos pusimos a trabajar, junto con
mi esposa, mañana, tarde y noche. Y gracias a ese esfuerzo es que hasta la fecha
seguimos trabajando con la misma madame.
De toda esta experiencia se me viene a la mente la magia de dos palabras: “cumplir
a tiempo”, es la clave del éxito.
Si, te confieso que me encariño
porque me gustan mucho, pero nunca he retenido su vuelo, todas siguen su curso,
su destino, igual que yo. Recuerdo mucho,
una prenda que hice, muy similar a un kimono, con diseños de pequeñas
olas, en relación al agua. La saque por primera vez hace cuatro años y de ahí
en adelante ese “kimono andino” tiene mucha demanda.
Tuve la experiencia de trabajar
con una familia dedicada a la producción textil, y todos los hijos aportan a la empresa desde sus diferentes
profesiones. Yo quisiera ese mismo proyecto para EMODA, deseo dejar a mis hijos
una empresa para que ellos continúen.
Nunca voy a dejar el tejido y el
diseño, siempre andaré con mi máquina que es mi fiel amiga. Yo continuaré hasta
la tumba con mis diseños. Hojas en blanco y lápiz están siempre a mi lado, listas
para inventar infinitos diseños. Resultan siendo como un abanico de fantasmas que
rodean mi máquina. De un diseño tomo una figura, de otro cojo otra figura, y
así es la dinámica de mi trabajo en el diseño.
Oscar, desea con todas las hebras
de su alma y las fibras de su carne, poder ser conocido en el mercado internacional
del diseño textil. Ya se cansó de compartir sus diseños con otras empresas que
las exhiben como suyas. Quiere junto a Edith su esposa, colega, compañera, crítica
de moda y amiga, que EMODA, su empresa familiar que surgió gracias a PromPerú, se
haga conocida más allá del Océano Pacífico.
Escribe: Adriana Carrión
Gonzales.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
CUATRO GENERACIONES DE CREADORES CONVERGEN EN GRETHEL GONZALES
CUSQUEÑA
SE PREPARA PARA MARCHAR A WASHINGTON- EE.UU
AQUELLO
QUE COMENZO COMO UN JUEGO ES HOY LA PASIÓN DE UNA DISEÑADORA
Grethel Gonzales Sierra, es una joven
arquitecta y empresaria diseñadora de origen cusqueño que ha logrado hacer
realidad sus sueños; combinar la cultura andina, entretejida con fibra de
alpaca, con algunos jaspes de la moda actual y todo ello depositado sobre un
magnifico refinamiento arquitectónico.
Ella junto a Varignia Garcia, reconocidas diseñadoras cusqueñas participarán del “PERU FASHION NIGHT IN WASHINGTON”, el próximo 20 de noviembre, y que reúne a los mejores
talentos del mundo.
Grethel expondrá sus obras de arte
textil, con aplicaciones metálicas, formas y colores vinculados a la
iconografía Q´eros. Propone de manera urgente en Cusco, crear un Centro de
Investigación, debido a la cantidad de técnicas ancestrales que están en
peligro de desaparecer irremediablemente. Está convencida de que el Cusco tiene
la capacidad de ofrecer una nueva visión de calidad al mundo, pues “Aquí somos
capaces”, dice con una voz solvente.
Hasta el momento, ha participado en una
veintena de eventos en muchos de los cuales ha tenido una intervención
brillante y ha ganado algunas distinciones importantes: FESTICAN, CUSCO ALWAYS
IN FASHION, PERU MODA, entre otros.
Pero esta historia, la de Grethel, no
es frágil y tampoco fue un meteórico triunfo de la noche a la mañana; ha sido
el resultado del sacrificio y el sudor de cuatro generaciones, la acumulación
de experiencias que le vienen desde el bisabuelo Fabián Palomino, pasando por
sus abuelos, padres, hasta llegar a ella.
En su trabajo se puede apreciar el
sincretismo de lo tradicional y lo moderno; es la combinación armónica de la
tradición campesina-provinciana con los conceptos de la moda urbana de
expresiones audaces.
¿GRETHEL CUÉNTANOS DE TU FAMILIA?
Yo soy cusqueña de nacimiento, tengo
la fortuna de pertenecer a una familia de artistas, mi bisabuelo fue el señor
Fabián Palomino, escultor y pintor. En su tiempo fue una persona importante por
cuanto ha elaborado la mayoría de las imágenes religiosas de los templos del
Cusco, donde hoy la gente se santigua reverente ante sus obras.
Luego, tengo a mi mamá Carmela, que es
arquitecta de profesión, pero está inclinada a la moda. Fundaron con mi padre
la empresa “Cariluis”, dedicada a la confección de prendas de alpaca. Lo que
comenzó como un hobbie, fabricando una prenda a partir de un tapiz ayacuchano,
evolucionó y un día dijeron “a ver voy a sacar una casaca de bayeta”. Mi
abuelita la puso en la tienda y se vendió en menos de una semana.
¡Ah!, allí se dieron cuenta que si
tenía acogida y en ese momento empezó una línea de producción que persiste
hasta hoy. Claro que con el tiempo ha mejorado la calidad en cuanto a material,
de la sencilla bayeta pasó a la regia alpaca.
Ahora esta vocación familiar sin
pensarlo nos ha conducido a tener nuestro propio taller de trabajo, como las
grandes empresas, utilizando la alpaca, con tejido de telar y dominando todo el
proceso. Prácticamente somos los únicos que tenemos un taller bien equipado,
constituido y legalizado.
¿QUÉ PARTE ES LA QUE TE CORRESPONDE EN
ESTE PROCESO MULTIGENERACIONAL?
Bueno, yo tengo una influencia de todo
un poco, básicamente a partir de mi madre. De niña mi salón de juegos fue su
taller, allí he crecido, cogiendo sus retazos de tela, dándoles forma para mis
muñecas. Nunca pensé que esa afición seria hoy la razón de mi vida. En
realidad, yo también soy arquitecta de
profesión, pero siempre tuve inclinación por la moda, la pintura, las
manualidades; algo de los abuelos estaba en mis venas y se resistía a desaparecer.
¿EN QUÉ MOMENTO DEJASTE EL JUEGO PARA
DESCUBRIR SERIAMENTE TU VOCACIÓN?
Cuando tenía 15 años, mi madre me
ayudo a plasmar mi primer vestido, me ayudaba con sus críticas, producto de su
experiencia. Ella es una especialista en
el telar, ha creado hasta cartillas para la lectura del telar.
Entonces un poco como jugando, al
terminar mi carrera de arquitecta, no quería ejercer, pero me gustaba el lado
artístico de mi profesión eso es lo que
rescaté de mis cinco años en la universidad; la forma, la figura, el color, las
características, el equilibrio, la proporción, todo eso influye al momento de
diseñar.
Mi mamá me ha inculcado, enseñado con
paciencia a coser un botón, y gracias a ella puedo hacer varias técnicas de
tejido como crochet, frivolité, bolillo, palitos, etc. Sin eso nunca podría
haber llegado a donde estoy, uno tiene que saber hacer con las manos, para
luego enseñar, diseñar, imaginar y ver en abstracto.
¿QUÉ OTROS NIVELES DE CAPACITACIÓN EN
MODA TUVISTE?
Esa es una característica mía, desde
mi primer trabajo siempre busque superar, cambiar, no copiar, no repetir,
buscar algo nuevo. Más tarde, tuve la ocasión de capacitarme en varios lugares,
recuerdo al Instituto Mod´Art en Lima. Lo que aprendí en casa me sirvió mucho.
Posteriormente tome algo así como un curso con una señora que hacia trabajos
con Hilos Tren, la recuerdo, me ayudó, y hoy todas esas porciones de enseñanza,
incluso las más pequeñas me sirven.
¿CÓMO LA RECUERDAS A TU ABUELA?
Por ejemplo para hacer los cuerpos de
sus muñecos, utilizaba una prensa, molde con cartón, cola y fuego debajo. Tenía que subirme y bajar de
la prensa para hacer presión y ayudar a mi abuela. También preparaba bastante
pasta y junto con mi hermano nos ensuciábamos, nos tirábamos bolitas a la cara.
Me gustaba jugar mucho a las muñecas y sobre todo con mi muñeca Kukuli que fue
un obsequio de mamá Maxi.
¿SABES HILAR? ¿TIENES UNA PREFERENCIA
POR LA ALPACA?
En realidad nunca he trabajado con
“pushka”, pero si con tintes naturales, viejas técnicas, utilizando plantas
nativas, experimentándolas, como hacia mi abuela. Me gusta la fibra de alpaca
porque es un material de nuestra zona. Además que la alpaca tiene un valor
mucho más sentimental para nosotros, es cultural y tiene gran calidad, por su
suavidad, por sus cualidades físicas.
¿CÓMO SON LOS PRIMEROS PASOS DE
“CARILUIS”, CUÁNDO LA CREARON TUS PADRES?
Ellos vieron la necesidad de
confeccionar más prendas, y pusieron un aviso en el mercado de Wanchaq, con el
pasar de los días, vinieron varias personas que se dedicaban a la sastrería.
Los visitantes, pensaron que era fácil, pero la alpaca tiene un proceso
complicado de manipular, hay que tener mucho cuidado. Se necesita mucha
paciencia, de diez personas solo quedaba una o dos.
Entonces, así empezó poco a poco,
desataban y volvían a coser las prendas. Recuerdo que mi papá, no tenía un
lugar donde habilitar el taller, teníamos
una máquina doméstica y dos colaboradores; hicieron un gran esfuerzo por
comprar una maquina industrial.
Vivíamos en la calle Triunfo,
improvisamos un taller, ¡era terrible!, era menos que una barraca con pedazos
de puertas y hasta el piso se arqueaba cuando caminábamos. Había mucha humedad
y allí mismo era nuestra vivienda.
¿Y EN QUÉ MOMENTO DEJASTE EL JUEGO
PARA ASUMIR LA EMPRESA?
Mira, hace unos cinco años, mi padre
siempre me repetía que “los papás no son eternos”, y un día me dijo claramente
que teníamos que asumir y continuar con esta tarea. Entré a los 30 años.
Comenzamos a producir, casi una colección entera que mi mamá ponía en venta.
Doña Carmela me decía como trazar, y así empezó. Poco a poco me involucraba
más.
Como en toda familia, todos hacíamos
todo, aprendí a como calibrar la máquina para hacer tejidos, a escoger los
colores en determinada temporada y ver que máquinas podíamos adquirir.
Mi mamá fue la era del telar de
alpaca, siempre moderada. Con mi influencia arquitectónica los estilos han sido
más audaces, más atrevidos, tenían un toque más fresco, más juvenil, empezando
por los colores, los accesorios, ya no eran tan clásicos. Las carteras ya eran
más locas, (jajaja) es un reto permanente a la imaginación.
Comencé por accesorios, empleando
incluso otros materiales, con tejido a crochet, cuero, y todo eso. Pero mi
esencia es el diseño, yo quiero que un día mis diseños puedan lucirse primero
en Cusco y luego en el mundo, sin dejar el nombre de la empresa CARILUIS que
crearon mis padres, porque de ellos vengo. También quisiera consolidarme en
Paris, ¡sería genial!
Hemos trabajado con la Comunidad de
Hercca (Canchis), hemos desarrollado el telar, esa fue una gran experiencia.
Más tarde aprendimos de los Q´eros de Paucartambo, sus formas, su iconografía,
sus pallaes.
En realidad somos la expresión de
todos esos componentes andinos, engarzados en el siglo XXI.
Escribe: Adriana Carrión Gonzales.
domingo, 3 de noviembre de 2013
VARIGNIA GARCÍA ARAUJO: “UN COMERCIO JUSTO CON LA CULTURA ANCESTRAL NATIVA Y UN MERCADO CULTO DISPUESTO A CONOCER NUESTRA HISTORIA”
Varignia, reúne dos condiciones no siempre conexas, es experta en comercialización internacional y al mismo tiempo es diseñadora de modas; pero su preocupación va más allá de lo meramente estético y de la globalización del comercio. Su propuesta tiene que ver con el ejercicio de una nueva dimensión del comercio, aunque parezca imposible; ella nos propone el comercio justo y equitativo con los grupos indígenas que son los auténticos propietarios y herederos de su patrimonio cultural (tinturas naturales, técnicas de hilado, tejido a mano etc).
En su corta y exitosa trayectoria ha conseguido que sus trajes sean usados por ciudadanos de EE.UU, Holanda, Canadá y Chile; atendiendo una nueva demanda del mercado, caracterizada no solo por vestir trajes cómodos y atractivos, sino atender esa inquietud tan humana de saber cuál es la historia de lo que uno lleva puesto.
Dentro de la globalización que vive el planeta es importante para muchos conocer la verdadera dimensión del proceso textil, desde la crianza de las alpacas, pasando por el hilado tradicional, el teñido con tintes naturales realizado bajo técnicas milenarias,hasta llegar a la prenda misma elaborada bajo un diseño y un patrón cultural que nos hace ser diferentes del resto de los seres humanos.
Ese proceso de crianza de las alpacas, el hilado de la fibra, el manejo de los tintes naturales, la forma de yuxtaponer los hilos unos sobre otros, en una construcción que solo las “mamachas” conocen, constituye el Patrimonio Cultural de una Nación, que en la actualidad pocos revaloran, debido a una globalización caótica y sin valores.
A sus 26 años, Varignia culminó la carrera profesional de Ingeniería Comercial y Negocios Comerciales en la ciudad de Arequipa, con cuya base decidió hacer su propio proyecto, ya que consideró que era la mejor manera de emplear sus conocimientos en el ánimo de hacer que el mundo conozca fragmentos de la moda local, la que se usa con orgullo y alegría en el mundo andino.
Posteriormente, mejoró sus diseños, incorporó nuevos elementos como producto de sus estudios, también hizo un trabajo de investigación sobre la cultura local, y junto a esto construyó un plan de exportación enfocado desde la perspectiva del comercio justo, porque ella descubrió que dentro de este propósito todo estaba relacionado.
“En el proyecto vi que los compradores buscaban una esencia,intentaban leer en las prendas la historia que está impresa allí. Para mí que mejor si me permiten contar la historia del Cusco grande a través de mi trabajo”, nos explica la joven artista del tejido.
El 2009 comenzó a trabajar con una empresa en Canadá, como agente de representación, y así poco a poco fue comprendiendo la labor de los artesanos, acercándose a ellos con una mirada distinta. “Tenemos una empresa que exporta accesorios y prendas de alpaca, es una empresa familiar, se llama INKAMODA”, arranca su confesión. “Tuvimos mucho éxito, nos invitaron a varios festivales de Moda, luego me contactaron otros compradoresporque les gusto el trabajo de tintes naturales y la elaboración hecha a mano. En estos ultimos años 2012 y 2013 me invitaron al evento internacional de moda Melangé que se realizó en San Francisco EE.UU, auspiciado por UNESCO y Jean Paul Gaultier. Este año recibí un homenaje, nos comenta.
Varignia, participó en el Melangé 2013, con el tema del “rescate de tendencias del Cusco Perú”. Sin embargo, el compromiso no solo queda con la puesta en escena de mis trabajos, este se enriquece al compartir experiencias y puntos de vista con otros diseñadores de la región, dispuestos a continuar con el arte del rescate.
¿CUÁNDO COMIENZA ESTA DEDICACIÓN POR EL DISEÑO?¿QUÉ ES LO PRIMERO QUE DISEÑASTE?
Desde siempre me gustó todo este tema de la moda, e incluso cuando era pequeña mi mamá me llevaba a observar presentaciones de teatro, danza, desfiles de moda, pero luego decidí estudiar una carrera profesional y conectar mi profesión con la moda. Así nace mi inquietud y mi gusto por el diseño.Quienes me motivaron son mis padres, pues tenemos una empresa en conjunto que se llama INKAMODA.
En la adolescencia me gustaba diseñar vestidos de 15 años, ver como lucían y más adelante los vestidos de promoción y graduación de la universidad. Encontrar que cada prenda tiene su espacio.
Si, lo que hago, a partir de míinvestigación, es trabajar con una familia de la comunidad de Chinchero que nos han enseñado todo este tema: tejer a mano, palitos, crochet etc. y aplicar bastante textura a nuestras prendas. Lo que más me gusta mostraren los eventos como el de California sonlos diseños en alpaca con diversas texturas.Aplico de todo un poco, como una fusión.
¿PRENDAS CUSQUEÑAS CON MANOS CAMPESINAS?
Hay muchos sentimientos encontrados. Me encanta ver a las mamitas, porque son muy expertas en su trabajo y lo demuestran cuando lucen sus prendas y también cuando trabajamos en conjunto. Siempre conversamos sobre nuevas posibilidades de hacer el hilado, colores, tejidos.
Recuerdo a la señora Fortunata y su familia, quienes nos enseñaron técnicas de hilado y teñido.
Con ellos trabajé mi tesis de investigación, y con ello me gradué. Luego trabajamos en el taller con algunas familias de comunidades para el tema de exportación. Estoy muy contenta con el trabajo de las mamitas porque lo hacen con cariño.
¿PORQUÉ TRABAJAS CON ALPACAY NO CON OTROS MATERIALES?
Primero, porque es el producto bandera del Perú, es una fibra finísima, está dirigida a un mercado A1, jamás pensé que laborando en este medio pudiera llegar fuera del país, y que mis prendas sean exhibidas y lucidas por personajes de BROADWAY. Indudablemente esto se debe a que la alpacatiene un altísimo nivel en las grandes “mercas”.Me gusta repotenciar la cadena productiva de la alpaca, como el hilado artesanal.
En el Always In Fashion 2011, hice una modificación en el hilado artesanal, todo el trabajo está hecho con pushka por mujeres que tiene otros trabajos, pero en la noche se dedican a hilar y así tienen un ingreso extra, es una ventaja, porque les compran la fibra ya elaborada, hilada y teñida. En consecuencia, eso tiene un valor agregado.
¿TUS TRAJES CÓMO SON TEÑIDOS?
Se hierve la fibra junto con las plantas que son el tinte natural, y de acuerdo al tiempo de cocción es que sale el color. Una familia se especializa en el hilado para el tema de exportación y las comunidades de Lucre y Chincherose especializan con la producción depasarela.
EN FAMILIA ES UN PLACER
Varignia, nos cuenta que el trabajo en familia, a diferencia de quienes creen que es complicado es más bien cómodo, “el poder hacer algo con las personas que quieres y amas es bonito”. INKAMODA, empieza hace 10 años como la empresa de mis papás, y yo entró al diseño hace 4 años.
Actualmente, exporta accesorios, abrigos y chales. Una parte de la producción es conservadora, y la otra, para la pasarela, es extrovertida.
Por otro lado, la inspiración para Varignia está en la naturaleza de Cusco, con toda la iconografía andina expresada en los tejidos. Y claro,“que la mujer cusqueña y moderna pueda lucirlo”.
UNA ÚLTIMA PREGUNTA ¿CUÁL ES TU CONCEPTO DE LA MODA?
Está bien seguir las tendencias que se imponen, como por ejemplo las flores para la primavera. Son los parámetros que pone la moda, pero al mismo tiempo, todos quieren algo diferente, hacer una fusión de tu tendencia adaptada a la moda internacional. Me gusta hacer algo que te nace, sin medir las consecuencias, que solo te guste a ti, y punto. Bajo esa particularidad me considero una artista textil.
Escribe: Adriana Carrión Gonzales.
sábado, 31 de agosto de 2013
TU CUERPO
Quiero morder tu carne,
salada y fuerte,
empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
salada y fuerte,
empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
Quedarme allí un rato largo
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo,
irte besando, mordiendo,
hasta llegar allí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo,
irte besando, mordiendo,
hasta llegar allí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
Bajar luego a tus piernas
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
Besar tus pies, amor,
que tanto tienen aun que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábanas.
que tanto tienen aun que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábanas.
G.Belli
miércoles, 8 de mayo de 2013
A tu compañía
Tu cuerpo está habitado por mi perfume
Tus escritos traspasan mi clímax
Y es que tu compañía es singular
No escribo como los grandes,
No pretendo hacerlo,
Solo recuerdo tus dedos delicados
Jugando al subibaja en mis pechos rosados.
Para dejarme sin aire cuando arrancas un pedazo de mi piel.
Katury.
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